El Congreso justifica el despido objetivo por una caída de beneficios o ante la previsión de pérdidas
En adelante, una empresa justificará este tipo de despido, que prevé una indemnización de 20 días de sueldo por año, por la existencia de «pérdidas actuales o previstas o la disminuación del nivel de ingresos que pueda afectar a su viabilidad o a su capacidad de mantener el volumen de empleo». Como se ve, el texto prevé facilitar la reducción de plantilla para conservar los puestos de trabajo, algo contradictorio. Emilio Olabarría, el diputado del PNV con el que el PSOE consensuó la enmienda, definió anoche de forma muy gráfica el desorden y la precipitación que presidieron las negociaciones: «Ninguno sabemos lo que hemos hecho».
El resultado, no obstante, sí tiene una dirección clara, porque contrariamente a lo que defendían la patronal y los partidos que han actuado en el Congreso como su lobi, el gran objetivo era abaratar el despido. Y se ha logrado. La enmienda pactada ayer con tantas premuras venía a mejorar otra presentada por el PSOE 48 horas antes, en la que incluso se justificaba el despido por causas económicas por la falta de liquidez y por la caída de los beneficios.
El proyecto de ley fue aprobado gracias a la abstención de CiU y del PNV, que dejan al Gobierno solo ante la responsabilidad de una reforma laboral mucho más profunda de lo que se había anunciado. El PP votó en contra, junto a los grupos de izquierda, y anunció que forzará la modificación del texto a su paso por el Senado porque, en su opinión, no contenta a los agentes sociales. Pero es dudoso que ocurra. El PSOE ha introducido los cambios que tanto las patronales como los expertos reclamaban: desjudiacilizar los despidos baratos por causas económicas, precisar las causas para restar protagonismo a los jueces en las reclamaciones de los trabajadores.
REDUCIR UN 25% EL ABSENTISMO POR ENFERMEDAD
Asimismo, el Congreso refuerza el papel de los inspectores de la Seguridad Social en los procesos de incapacidad temporal, de manera que podrán emitir un alta médica de forma más rápida que la de los médicos de las mutuas, y serán los únicos competentes, “a través de sus propios médicos”, para emitir una nueva baja médica si la situación se produce en un plazo de ciento ochenta días siguientes y deriva de la misma o similar patología.
El objeto de esta medida es “evitar una prolongación innecesaria de las bajas” y, según adelantaron fuentes socialistas a Europa Press, contribuirá a reducir en un 25% el absentismo de las empresas.
Además, se modifican las condiciones que justifican el despido por motivos de absentismo laboral, que la ley mantiene en un límite del 20% de las jornadas hábiles durante dos meses consecutivos, o el 25% a lo largo de cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de un año, aunque rebaja el umbral con el que se calcula en relación con la media de la plantilla, que los socialistas plantean rebajar.
Que asco de políticos y patronos!!! Volvemos a la edad de piedra… No paran los atropellos al currante.