LOS MOTIVOS DEL NO AL PREACUERDO 
Los sindicatos de la "mayoría” tratan de manipularnos haciéndonos creer que, o aceptamos el acuerdo de la empresa o  habrá huelga, así de esta manera utilizando la estrategia del miedo es su técnica de convicción.
 Lo que realmente queremos la mayoría  es una negociación real, no un preacuerdo totalmente alejado del día a día de los trabajadores, y que les guste o no, somos los que con nuestro trabajo, hacemos que la empresa funcione correctamente, siendo así la parte realmente imprescindible.
Porqué debemos decir que no  a este preacuerdo:
NO por la falta de transparencia salarial al no incluir a todos los trabajadores de fuera de convenio dentro de convenio (pese a existir sentencias que determinan la inclusión de todos los fuera de convenio dentro de este, continuarán fuera del mismo, permitiendo la opacidad en sus privilegios de todos los altos cargos y algo grave y paradójico  que veréis al permitirles votar en el esperpento teatral con nombre de referéndum que organizarán.  
NO  Porque en un  convenio colectivo se deben tratar las condiciones económicas y sociales de todos, desde el primero hasta el último,  no permitiendo ni obviando la situación precaria de ciertos compañeros con contratos muy diferentes al resto, entre ellos los compañeros a jornada parcial utilizados como comodines para la empresa, con un trato  tremendamente discriminatorio .
NO porque consiente el mantenimiento de la contratación precaria  que estos sindicatos están consintiendo desde hace tiempo, al aceptar contrataciones temporales, aunque haya quien vea bien que alguien tenga un trabajo solo a fines de semana.
NO porque no se ha tratado en absoluto un asunto tan preocupante como el despido objetivo por ineptitud sobrevenida, con varios casos habidos últimamente, esperemos no surjan más casos de este tipo, pero es algo que debe quedar garantizado de forma clara y que este preacuerdo no recoge.
NO  Porque en este preacuerdo se ignoran nuestras condiciones laborales, la reducción efectiva  de los partidos y su adecuada valoración (actualmente el precio de los partidos es de 4,46 euros la hora y pasará a 4,54 euros en 2018,  algo totalmente inaceptable tenernos a disposición por semejante ridiculez, cuando ciertos colectivos tienen el ticket por dietas a 7,5euros hora.
De igual forma, el concepto de venir a trabajar los sábados por 8,68 euros, siendo tan gravosos como los domingos que se cobra 21,62 euros, algo que debería estar en igualdad.
Otro aspecto escabroso es el tiempo de desplazamiento que nos obligan a realizar en la mayoría de servicios al empezar y acabar en sitios distintos, es un tiempo tangible que realizamos a diario y  que no han entrado a valorar, como sí hacen otras empresas del sector como en Sevilla.
 No han entrado en reducción de jornada efectiva,  ni en la valoración de ciertos permisos retribuidos que se pierden por estar en el grupo 72, no es de recibo que estando en ese grupo de descanso se te muera un familiar y tengas que recuperar el día si cae en fiesta oficial a trabajar.
NO porque no han entrado a valorar el sistema de descansos de material móvil, un sistema perfectamente viable basado en guardias voluntarias en fin de semana, tal como ya hacían hasta el convenio de 1998 donde el tridente lo eliminó.
NO  porque a otros muchos colectivos como (FGC, convenio provincial etc.) su subida salarial está muy por encima del 0 %(2015), 1%(2016), 0,5(2017) %y 0,5%(2018) de lo estipulado en el preacuerdo, incluso la subida del 1% lineal ofrecida a metro y rechazada por el comité de empresa en pleno es superior, que diferencia de criterio tienen sus secciones sindicales hermanas de allí con las de aquí.
En este sentido hablan de que no hay dinero, de que no hay más, es posible quizás que no haya mucho más,  pero es evidente que lo que hay no debería estar tan condicionado, como pueden ser  unos objetivos difíciles de alcanzar en el colectivo mayoritario y que otros colectivos cobran multiplicado por cuatro gracias al esfuerzo de los otros .
Un último apunte que evidencia este aspecto económico, es el porqué de aplicar la subida de 250 euros de la gratificación de vacaciones al  2018? Por qué no la aplican ya?
Está claro que para que el único punto económico positivo lo trasladen al 2018, curiosamente cuando finaliza este convenio, se debe única y exclusivamente a condicionarlo  a la negociación del siguiente  convenio, siendo cómplices nuevamente de las intenciones de la empresa.
Los sindicatos que se han jactado hasta la saciedad, de evidenciar su mayoría obtenida en las últimas elecciones, han presumido de ser unos grandes negociadores, pero la realidad queda en eso, en presumir, pues de negociadores nada de nada, se han limitado tan solo a presentar el acuerdo que ha querido la dirección, acuerdo insuficiente para la mayoría de trabajadores, a ser los correveidile de la empresa y solo ellos saben por qué.
 No han querido escuchar el malestar y desagrado generalizado de la PLANTILLA, plantilla que ha presionado  sin ser escuchada y que quiere una mejora real en sus condiciones laborales.
Ahora nos presentan el preacuerdo después de tenerlo firmado hace tiempo,(el motivo para explicarlo bien) nos quieren vender las bondades de ese paupérrimo acuerdo, que basan en minucias económicas ajustadas a la ley, mejoras que están ahí de igual forma, pero a la vez dentro de esa incertidumbre anual que nos marcan los presupuestos generales, se limitan para vender  a sumar y sumar para llegar a ese 5% que publican, suman todo, IPC, objetivos,  etc., en lugar de aprender a valorar y distribuir .
Estamos seguros que los paros realizados han calado en su pensar y en el de la dirección, han demostrado el descontento generalizado de la mayoría de trabajadores, han demostrado la motivación de los trabajadores que no están dispuestos a aceptar  esa imposición, que pretenden ejercer a través de ese esperpento teatral que pretender realizar al que llaman referéndum, donde permitirán votar a todos aquellos que han negociado con ellos dicho acuerdo , cual amigos que se enorgullecen del trabajo realizado.
Ahora hacemos un llamamiento para que ese día votemos NO, demostrando nuestro total desacuerdo, sin ceder a presiones de ningún  tipo.