* Información de actividad de la asesoría jurídica. En 2019 hubo 139 juicios de los que 112 fueron por accidentes de tráfico, 17 por amenazas y/o agresiones, y el resto relacionados con citaciones testificales. De las amenazas y/o agresiones, el 90% fueron externas al bus (normalmente por ventanilla del conductor). Hay que destacar que en 2019 han aumentado los expedientes judiciales incoados a terceros por daños al bus.

Entre otras cosas interesantes que se expusieron, se habló de la “reciente” sentencia del Tribunal Constitucional (septiembre 2018) en la que se cuestionaba la interpretación que se debía de dar al reconocimiento de la condición de “agentes de la autoridad” a los empleados de las empresas de transporte de viajeros por carretera. En dicha sentencia, lejos de protegerse la figura del conductor de bus en cualquier situación que fuese agredido en el ejercicio de sus funciones, se especifica que: “la condición de agentes de la autoridad de los empleados de las empresas de transporte de viajeros por carretera no lo es en el sentido de policía gubernativa sino en el estricto sentido de vigilancia de la observancia por los usuarios. Particularmente, en lo referido al control de la posesión por los viajeros de un título válido de transporte" (policía administrativa). Es decir, lo que realmente importa es que la administración no pierda sus “ingresos”, y es ahí donde sí que el conductor de bus estaría especialmente protegido en una agresión. Manda huevos (perdón por la expresión). Sin comentarios.

* Gafas de sol. Los conductores podrán solicitar, como se publicó en el aviso, gafas de sol. No sólo podrán solicitarlas quienes ya lo hicieron en su día para sustituirlas por unas nuevas, sino todo aquel conductor que lo considere oportuno. Este elemento de protección tendrá la consideración de EPI, con lo que quien las solicite deberá de llevarlas consigo siempre que esté trabajando. No significa ello que tenga que llevar las gafas de sol puestas durante todo el servicio, sino cuando se den las circunstancias necesarias para su uso. Respecto a las gafas graduadas, que también se pueden solicitar, parece ser que las actuales son diferentes a las que en su día se ofrecieron y no fueron demasiado bien aceptadas por los conductores. La reciente resolución de la Inspección de Trabajo determina que la duración adecuada de la protección, que ofrece el fabricante de las gafas de sol, son cinco años.

* Cámaras de videovigilancia en el bus. Se pretende implantar el uso de cámaras de videovigilancia a bordo del bus, y es por ello que se va a hacer trabajo detallado y completo para poder implantar su instalación y uso de acuerdo con la normativa actual. De momento, serán las líneas 65 y 165 las que dispondrán de una instalación provisional de las cámaras de videovigilancia, hasta que se disponga de todos los elementos necesarios para incorporar su instalación definitiva en todos los buses de la flota. Todo esto llevará su tiempo, pero al menos ya se ha comenzado de verdad.

El protocolo de grabación y protección de las imágenes grabadas pretende ser de lo más garantista y protector de la intimidad de los trabajadores y usuarios. Sólo de esta forma, cuando realmente sea necesario por alguna agresión al conductor, será utilizado como medio de prueba ante la autoridad judicial.

* Lavabo de la línea H4 en Bon Pastor. Ante la queja reiterada y transmitida por ACTUB en el comité de seguridad y salud de la situación tan prolongada en el tiempo de un lavabo provisional, sin agua potable, expuesto al uso continuo de gente externa a la empresa y con unas condiciones lamentables, por fin parece que la dirección se ha movido algo y ha concertado dos bares que parecen ser los más cercanos al terminal de Bon Pastor: “Bar la croqueta” y “Bar Los Olmos”. Sigue sin ser una solución correcta, teniendo en cuenta que hay un lavabo fijo de los nuestros, que únicamente está pendiente de un trámite burocrático por parte del ayuntamiento, y hace ya mucho tiempo que debería de estar solucionado.