Comienza la reunión comunicándonos desde el servicio médico que no hay nuevos positivos en bus.
Todas las PCR hechas desde el mes de mayo han salido negativas.


Serología: casi la totalidad de los confirmados contagiados, tienen anticuerpos. Los demás, o no los han desarrollado o los han perdido (los anticuerpos) con el paso del tiempo.
Los posibles contagios que lleven más de 14 días dando negativo las pruebas PCR, serán candidatos para hacer pruebas serológicas (además de los ya contemplados). No tenemos autorización del gobierno para hacer serología a toda la plantilla (así de claro nos lo ha dicho el servicio médico). No se tiene claro cuál sería el resultado, porque los porcentajes de positivos y con anticuerpos, es mínimo. De hecho, las pruebas serológicas que sí se han autorizado para todo el personal sanitario, teniendo en cuenta su alto grado de peligro de contagio, han dado unos resultados muy bajos de haber pasado la enfermedad o tener anticuerpos. También nos recuerdan que el grado de inmunidad colectiva a nivel nacional por las pruebas serológicas efectuadas hasta la fecha, nos ofrece una tasa mínima de inmunidad que, en ningún caso se acerca a una “barrera de contención” de la enfermedad. Hoy por hoy no hay posibilidad de hacer pruebas a toda la plantilla, ni siquiera aprovechando las revisiones médicas que se nos hacen dentro de la empresa (pregunta expresamente formulada por nuestra sección sindical).
Nos dice el servicio médico que, en todo caso, quieren mirar la posibilidad de obtener autorización para hacer las pruebas serológicas a todos los trabajadores de riesgo.
Aproximadamente unos 900 conductores de los especialmente sensibles han vuelto al trabajo. Entrando en fase 3, prácticamente la totalidad de los trabajadores volverán al trabajo; apenas se darán I.T. por persona de riesgo a partir de la entrada a fase 3.


Siniestralidad anual: enero 53, febrero 39 (siniestralidad muy alta). Esto ha provocado que en los menos de 6 meses que llevamos de año, casi hayamos alcanzado la cifra anual de siniestralidad del 2019.


Reorganización reconocimientos médicos: no será posible hacer todas las revisiones previstas para este año. Se priorizarán las revisiones a los mayores de 50 años con cita prevista para este año, menores de 50 con ciertos riesgos en su historial y trabajadores que lleven más de 4 años sin hacer revisión. En principio, nos dice el servicio médico que con este ajuste podrán retomar las revisiones médicas.


Cualquier visita a los centros sanitarios será con cita previa; si no, no se atenderán, salvo casos excepcionales de urgencias.
El nuevo centro médico podría abrir operativamente a partir de noviembre. El centro médico provisional situado en el ZAL, junto a la cochera de zona franca, es posible que esté a principios de año (recordar que la nueva cochera de Zona Franca dispondrá de un espacio de salud laboral).


Emisoras: en mayo-junio se estrenó un nuevo sistema de conexión por emisora en cualquier situación, incluso a falta de asignación.


Pago de desplazamiento para visitas o rehabilitación planificadas por el servicio médico a través de la mutua: se ha de hacer un documento detallando los días de asistencia al centro médico, con los kilómetros realizados cada día (ida y vuelta), suma total de kilómetros realizados en todo el tratamiento y adjuntar justificantes de asistencia. En esta petición formal, se solicitará el pago correspondiente a dichos desplazamientos. Se entregará en el servicio médico de la empresa (Sagrera), para que ésta se lo haga llegar a la mutua.


Lavabos en las líneas: se está planificando un sistema de control para que los lavabos estén en condiciones de limpieza el mayor tiempo posible, dentro del horario planificado (coincidiendo con el cambio de turno). Se pretenden confeccionar unos horarios de limpieza en los que, si no puede realizarse dicha limpieza, se motive y deje constancia de dicha situación anómala.
Respecto de los lavabos que están en situación de “fuera de servicio” por el motivo que sea, se va a insistir al Ayuntamiento y a las empresas concesionarias que aceleren cualquier trámite pendiente para su puesta en funcionamiento.


Lanzaderas: en Horta se han dejado de hacer las lanzaderas por el estado de alarma (como ya sabemos), pero se quedó en la posibilidad de dejarlo como un servicio “a demanda” durante un tiempo. La dirección nos dice que no puede garantizar este servicio.


Lipoatrofia: se están instalando, o están pendientes de ello en breve, los mecanismos de prevención acordados hace algún tiempo (tableros de mesas, etc…)


Se solicita por la parte social que las próximas reuniones puedan llevarse a cabo presencialmente, con las medidas de seguridad pertinentes.